No estarás sola,
vendrán a buscarte batallones de soldados
que a tu guerrilla de paz se han enrolado.
Y yo en primera fila de combate
abriendo trincheras
para protegernos, mi guerrillera.
No estarás sola,
te saludarán a tu paso en mil idiomas, con mil lenguajes,
la gente a la que despertaste en cada viaje,
los que dormían en las calles,
a los que preguntaste,
por su esperanza, por su desastre.
No habrá distancias
que no cubra cualquier hombre que te busque.
No habrá rincón en que tu nombre no se pronuncie.
No habrá misterio o duda en que tu presencia no luzca,
faro solidario en ausencia de paz,
en tiempos difíciles Estrella Polar.
Sola nunca, nunca estarás.
No estarás sola,
siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida,
quien te de aliento cuando te des por vencida.
Tu revolución llenará sonrisas,
yo la incorporé a mis aperos
de trabajo, a mi vida.
Clava hoy tus raíces en mí.
Quién pudiera retenerte en Madrid.
Visitaremos lugares a los que hemos
ido antes juntos,
antes de conocerte,
antes de encontrarte.
No estarás sola,
siempre habrá quien te ayude a hacer las mudanzas,
quien te regale manos flores presencias sin pedir nada.
Y allí estaré para amarte,
y aunque no esté,
allí estaré para amarte.
No estarás sola.
No, no estarás sola.
No estarás sola.
viernes, 19 de septiembre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
Sin noticias de Gurb o cómo sentirse una extraterrestre.
Sábado (de madrugá). Dejo el coche aparcado en la calle Borrás. No hay señalización ninguna de ningún acto ni cosa extraña, ni hay señal de prohibido aparcar, ni impedimento físico para hacerlo. Estoy literalmente echa polvo (que no es lo mismo que haber echado uno), después de una boda emotiva, y un viaje por el Vallés repartiendo familiares. Saco la silla de ruedas de mi tía, el carrito de mi hija, monta la niña en el carro y vete pa casa. La calle está tan llena de gente que parece que sean las tres de la tarde ¿no tienen sueño?. Me estoy haciendo mayor.
Domingo morning. Mudanza. Mi calle cortada. Ni te cuento la de vueltas que hay que dar para entrar en el centro de Sabadell. La Via Massagué está cortada SIEMPRE, pero las calles colindantes van cambiando: hoy ésta, mañana aquella... Estoy pensando seriamente irme a vivir a una cueva. Me quedo en la puerta de casa esperando a que acabe la carrera dominical. Maria mira asombrada más de 500 personas que pasan por delante de nuestras narices corriendo, como los locos, corriendo por la calle. ¿Para qué inventaron los gimnasios?. Voy a desayunar a casa de mi madre, dejo la niña allí con mis dos tías y voy a comprar pan, leche, jamón dulce, queso... La cola en el OpenCor no tiene desperdicio. Desayunamos y me voy a ayudar con la mudanza. Después de rellenar algunas cajas (es alucinante esto de vaciar una casa... porque parece que se va llenando por otro lado) voy a comer con mis tías y después acompañarlas a Terrassa. Al ir a buscar el coche no lo encuentro. En realidad, como soy tan despistada que creo que lo estoy buscando en la calle equivocada, así que dedico media hora de reloj a pasear por las calles de la zona, buscando como una loca. Cuando finalmente me viene a la cabeza el lugar donde lo dejé, descubro con sorpresa que en ese punto hay otro coche, que no es el froi. Así que me dirijo a un guardia municipal a explicarle lo sucedido y cruzando los dedos para que haya sido la grúa la que se lo ha llevado y no que le hayan hecho un "puente". A pesar que no hay triangulito alguno en el suelo, parece que el coche está en el depósito municipal, así que mis tías se quedan en un bar con mi hija y me decido a pillarme un taxi para ir a la otra punta de Sabadell a buscar mi coche, a ver si conseguimos que se acabe el día bien.
Llego a la oficina de los municipales y me atiende una amable señorita que me invita a sentarme a esperar a que me pueda atender. Mueve dos papeles en su escritorio y cuando le parece que ya he esperado bastante me pide que me acerque al mostrador para ver si puede resolver mi problema. Parece que mi coche no se encuentra en el depósito municipal, sino que ha sido "trasladado" a otro lugar porque molestaba para realizar una acto de interés público (seguramente se referia a la carrera de esta mañana, de los 500 participantes que han pasado por la puerta de mi casa y no me dejaban salir con el carro de la niña). Cuando le pregunto si es el procedimiento habitual esto de "trasladar" vehículos por toda la ciudad de un sitio a otro me dice que aún tengo suerte que no me han puesto ninguna multa, que ella llevaba toda la noche moviendo coches (por la cara que pone parece que lo haya hecho a pulso) y que estaba perfectamente señalizado que no se podía aparcar en esa zona el domingo de 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde, aunque no me sabe decir en qué momento pusieron el cartel que anunciaba tal hecho. Me repite que mi vehículo se encuentra en el parquing del Parc Catalunya, en el Observatori (o sea, a tomalpolculo), y cuando le pregunto que qué tengo que hacer yo, si pasearme por todo el parque a ver si encuentro mi vehículo me responde que ese no es su problema (en eso estamos de acuerdo) y que señora, usted tiene un freelander, si no lo ve, vaya al oculista, y amablemente mira hacia su izquierda y llama a una pareja de chicos que estaban esperando (antes que yo, todo sea dicho) con un triangulito en la mano. Estoy por pedir que la asciendan, y la metan en una oficina, porque de atención al público ya ha hecho bastante. O que la pongan a rellenar y pegar triangulitos para avisar cuando te trasladan el vehículo de una punta a otra de la ciudad y te digan al menos dónde tienes que llamar por teléfono para saber dónde está tu coche.
Domingo morning. Mudanza. Mi calle cortada. Ni te cuento la de vueltas que hay que dar para entrar en el centro de Sabadell. La Via Massagué está cortada SIEMPRE, pero las calles colindantes van cambiando: hoy ésta, mañana aquella... Estoy pensando seriamente irme a vivir a una cueva. Me quedo en la puerta de casa esperando a que acabe la carrera dominical. Maria mira asombrada más de 500 personas que pasan por delante de nuestras narices corriendo, como los locos, corriendo por la calle. ¿Para qué inventaron los gimnasios?. Voy a desayunar a casa de mi madre, dejo la niña allí con mis dos tías y voy a comprar pan, leche, jamón dulce, queso... La cola en el OpenCor no tiene desperdicio. Desayunamos y me voy a ayudar con la mudanza. Después de rellenar algunas cajas (es alucinante esto de vaciar una casa... porque parece que se va llenando por otro lado) voy a comer con mis tías y después acompañarlas a Terrassa. Al ir a buscar el coche no lo encuentro. En realidad, como soy tan despistada que creo que lo estoy buscando en la calle equivocada, así que dedico media hora de reloj a pasear por las calles de la zona, buscando como una loca. Cuando finalmente me viene a la cabeza el lugar donde lo dejé, descubro con sorpresa que en ese punto hay otro coche, que no es el froi. Así que me dirijo a un guardia municipal a explicarle lo sucedido y cruzando los dedos para que haya sido la grúa la que se lo ha llevado y no que le hayan hecho un "puente". A pesar que no hay triangulito alguno en el suelo, parece que el coche está en el depósito municipal, así que mis tías se quedan en un bar con mi hija y me decido a pillarme un taxi para ir a la otra punta de Sabadell a buscar mi coche, a ver si conseguimos que se acabe el día bien.
Llego a la oficina de los municipales y me atiende una amable señorita que me invita a sentarme a esperar a que me pueda atender. Mueve dos papeles en su escritorio y cuando le parece que ya he esperado bastante me pide que me acerque al mostrador para ver si puede resolver mi problema. Parece que mi coche no se encuentra en el depósito municipal, sino que ha sido "trasladado" a otro lugar porque molestaba para realizar una acto de interés público (seguramente se referia a la carrera de esta mañana, de los 500 participantes que han pasado por la puerta de mi casa y no me dejaban salir con el carro de la niña). Cuando le pregunto si es el procedimiento habitual esto de "trasladar" vehículos por toda la ciudad de un sitio a otro me dice que aún tengo suerte que no me han puesto ninguna multa, que ella llevaba toda la noche moviendo coches (por la cara que pone parece que lo haya hecho a pulso) y que estaba perfectamente señalizado que no se podía aparcar en esa zona el domingo de 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde, aunque no me sabe decir en qué momento pusieron el cartel que anunciaba tal hecho. Me repite que mi vehículo se encuentra en el parquing del Parc Catalunya, en el Observatori (o sea, a tomalpolculo), y cuando le pregunto que qué tengo que hacer yo, si pasearme por todo el parque a ver si encuentro mi vehículo me responde que ese no es su problema (en eso estamos de acuerdo) y que señora, usted tiene un freelander, si no lo ve, vaya al oculista, y amablemente mira hacia su izquierda y llama a una pareja de chicos que estaban esperando (antes que yo, todo sea dicho) con un triangulito en la mano. Estoy por pedir que la asciendan, y la metan en una oficina, porque de atención al público ya ha hecho bastante. O que la pongan a rellenar y pegar triangulitos para avisar cuando te trasladan el vehículo de una punta a otra de la ciudad y te digan al menos dónde tienes que llamar por teléfono para saber dónde está tu coche.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Las noticias, las mariposas y Hatshepsut
Hacía mucho tiempo que no veía ni el telediario, pero una vez que acaba me pregunto si era necesario, porque una luego no sabe qué hacer con el nudo que se te queda en la garganta después de escuchar determinadas noticias. En Afganistán, secuestran a niños para matarlos y comerciar con sus órganos. Venden a Occidente corazones, riñones, córneas... y todo lo que se pueda comprar. Soy consciente que la vida humana, en abstracto, no vale nada. Pero lo cierto es que parece que unas valgan menos que otras. Buscando por la red encuentro un blog que justamente ya hablaba sobre lo que estaba pasando en Afganistán por el año 2001: Trafico de órganos.
Llevo unos días soñando con mariposas y viajes, y me he fijado que últimamente, cuando paseamos, siempre se nos acerca alguna. Mi abuela decía que era un signo de buena suerte, y aunque a veces busco señales en todo lo que pasa alrededor, no sé cómo interpretar esto de las mariposas...
Y en el dominical de El País de esta semana había un artículo de Maruja Torres sobre Hatshepsut. En realidad era sobre Irene, una turista española que, gracias a que se quedó en El Cairo buscando información sobre la faraona en vez de irse con un grupo organizado, salvó su vida. No sé qué tiene de realidad y qué de ficción el relato (me gusta pensar que es cierto, porque además sé que Maruja Torres suele documentarse bien....). A mí la lectura me transportó a Deir el Bahari y al templo de Hatshepsut. Dicen que luchó toda su vida para que los faraones pudieran ser mujeres (que no es exactamente lo mismo que haber pretendido que las mujeres fueran faraonas, que pa eso ya tuvimos a la Lola Flores :p). Siempre me ha alucinado la vida de mujeres luchadoras, tanto las que quedaron escritas para la historia como todas esas vidas anónimas que por uno u otro motivo conozco y reconozco.
Llevo unos días soñando con mariposas y viajes, y me he fijado que últimamente, cuando paseamos, siempre se nos acerca alguna. Mi abuela decía que era un signo de buena suerte, y aunque a veces busco señales en todo lo que pasa alrededor, no sé cómo interpretar esto de las mariposas...
Y en el dominical de El País de esta semana había un artículo de Maruja Torres sobre Hatshepsut. En realidad era sobre Irene, una turista española que, gracias a que se quedó en El Cairo buscando información sobre la faraona en vez de irse con un grupo organizado, salvó su vida. No sé qué tiene de realidad y qué de ficción el relato (me gusta pensar que es cierto, porque además sé que Maruja Torres suele documentarse bien....). A mí la lectura me transportó a Deir el Bahari y al templo de Hatshepsut. Dicen que luchó toda su vida para que los faraones pudieran ser mujeres (que no es exactamente lo mismo que haber pretendido que las mujeres fueran faraonas, que pa eso ya tuvimos a la Lola Flores :p). Siempre me ha alucinado la vida de mujeres luchadoras, tanto las que quedaron escritas para la historia como todas esas vidas anónimas que por uno u otro motivo conozco y reconozco.
martes, 26 de agosto de 2008
A una semana vista....
...volveré a la rutina. O no. En realidad nunca se sabe. Pero sí vuelvo al menos a tener algo que hacer de forma repetida en días laborables :). Vamos, ir a currar. Después de casi dos años (que ha sido todo un lujito y un privilegio que nunca voy a saber agradecer...), se me hace raro volver a poner parte de mi tiempo en currar. Y eso que me gusta. Y además me apetece. Aunque por otro lado está la presión de todos los años de ¿seré capaz?, con el "agravante" (aunque no es demasiado grave), que este año tengo que hacer eso que está de moda de "conciliar la vida familiar y la laboral".
Estos días se han llenado de mudanzas, pinturas, cajas que llenar para luego tener que vaciar en otro lugar (aunque apenas son cuatro calles más allá), visitas inesperadas de gente que viene a alquilar mi piso pero que al final no lo alquila, visitas de amigos y parientes, vecinos que vuelven de vacaciones....
Y en otro lugar de la cabeza, algo que me ronda.. algo que tiene que ver con las relaciones, la que vivo ahora. Compartir algo (no sé muy bien qué) con alguien que normalmente no está o esta ausente o está en otro lugar. A ratos me gusta sentirme un trocito de su vida, aunque sea muy poquito, y pensar que puedo ser un refugio. A ratos siento que le falta sinceridad, porque aunque nunca nos comprometimos a nada exclusivo, sí que me gustaría sentirme así, y sé que a día de hoy, no lo soy.
Estos días se han llenado de mudanzas, pinturas, cajas que llenar para luego tener que vaciar en otro lugar (aunque apenas son cuatro calles más allá), visitas inesperadas de gente que viene a alquilar mi piso pero que al final no lo alquila, visitas de amigos y parientes, vecinos que vuelven de vacaciones....
Y en otro lugar de la cabeza, algo que me ronda.. algo que tiene que ver con las relaciones, la que vivo ahora. Compartir algo (no sé muy bien qué) con alguien que normalmente no está o esta ausente o está en otro lugar. A ratos me gusta sentirme un trocito de su vida, aunque sea muy poquito, y pensar que puedo ser un refugio. A ratos siento que le falta sinceridad, porque aunque nunca nos comprometimos a nada exclusivo, sí que me gustaría sentirme así, y sé que a día de hoy, no lo soy.
lunes, 18 de agosto de 2008
Yo soy yo, Tú eres Tú
Tú haces lo Tuyo, Yo hago lo Mío
Yo no vine a este mundo para vivir
De acuerdo a tus expectativas
Tú no viniste a este mundo para vivir
De acuerdo con mis expectativas
Yo hago mi vida, Tú haces la tuya
Si coincidimos, será maravilloso
Si no, no hay nada que hacer.
Fritz S. Perls (1893-1970)
Tú haces lo Tuyo, Yo hago lo Mío
Yo no vine a este mundo para vivir
De acuerdo a tus expectativas
Tú no viniste a este mundo para vivir
De acuerdo con mis expectativas
Yo hago mi vida, Tú haces la tuya
Si coincidimos, será maravilloso
Si no, no hay nada que hacer.
Fritz S. Perls (1893-1970)
martes, 12 de agosto de 2008
Volver...
He estado estos días de viaje. Primero Galicia y después Madrid. Vuelvo removida de ambos lugares. Por motivos diferentes. El primero porque es ese lugar al que regreso periódicamente, donde pasé los veranos en la niñez, donde tengo parte de mi familia y el sitio donde mi padre ha elegido para acabar su vida. Volver a reencontrarme con mi padre es una de esas cosas que tenía pendientes. Y el reencuentro ha sido bonito. Lo encuentré más sereno, más mayor, más triste también, con la soledad a cuestas... pero comiéndose a besos a su nieta. Así que también hubo tiempo para la ternura, para escuchar cosas bonitas que aunque no me dijo a mí nunca, le dice a mi hija, para verlo darle la papilla, y el biberón y besos, muchos besos, y quererla y decirle lo bonita y única que es, que no hay dos como ella... Es necesario que nos hagan sentirnos únicos. También ha sido especial el encuentro con su bisabuela. Esa mujer buena, sencilla, resignada... que lleva meses muriéndose a chorros. Pero es que cuando se han cumplido los 90 largos, la vida se te puede escapar en cualquier momento. Así que andamos peleándonos con la muerte para que se la lleve sin que sufra mucho.
Y en Madrid la "removida" fue otra.Volver a pasear por lugares que te traen buenos recuerdos pero sobretodo que te conecta con un "algo", que aún no sé muy bien qué es exactamente. Lo más parecido a "otro tipo de vida". Supongo que la vida que uno puede tener en Madrid, aunque se trate la mayoría de veces en una ciudad de paso para muchos. Hay algo que tengo que madurar todavía, que no acabo de entender pero que no puedo evitar sentir, algo así como "lista de cosas que me quedan pendientes por hacer en Madrid"... y la lista no es muy larga, pero es suficientemente emotiva como para hacerme pensar mucho por dentro. Así que me viene a la cabeza eso de volver a Madrid. Igual no hubiese sido mala idea cerrar aquel trato con los de Professional Training que quedó pendiente y me ofrecían "carrera profesional", porque buscaban licenciados no informáticos para darle cancha en la empresa. Ahora queda lejos (o lo parece), pero eso me hace recordar que Madrid es una ciudad ideal para abrirse camino, a cualquier edad y en cualquier profesión ¿no?
Los trayectos, tanto de ida como de vuelta fueron muy especiales... aunque eso da para otro post :P. En cualquier caso, os dejo un pequeño video, para que comprobéis qué bien se lo pasa Maria en el coche...
Y en Madrid la "removida" fue otra.Volver a pasear por lugares que te traen buenos recuerdos pero sobretodo que te conecta con un "algo", que aún no sé muy bien qué es exactamente. Lo más parecido a "otro tipo de vida". Supongo que la vida que uno puede tener en Madrid, aunque se trate la mayoría de veces en una ciudad de paso para muchos. Hay algo que tengo que madurar todavía, que no acabo de entender pero que no puedo evitar sentir, algo así como "lista de cosas que me quedan pendientes por hacer en Madrid"... y la lista no es muy larga, pero es suficientemente emotiva como para hacerme pensar mucho por dentro. Así que me viene a la cabeza eso de volver a Madrid. Igual no hubiese sido mala idea cerrar aquel trato con los de Professional Training que quedó pendiente y me ofrecían "carrera profesional", porque buscaban licenciados no informáticos para darle cancha en la empresa. Ahora queda lejos (o lo parece), pero eso me hace recordar que Madrid es una ciudad ideal para abrirse camino, a cualquier edad y en cualquier profesión ¿no?
Los trayectos, tanto de ida como de vuelta fueron muy especiales... aunque eso da para otro post :P. En cualquier caso, os dejo un pequeño video, para que comprobéis qué bien se lo pasa Maria en el coche...
jueves, 24 de julio de 2008
Fernando y Roberto. Los nidos y los líos.
Creo que son los amigos con las vidas más "alternativas" que conozco. O al menos, las menos convencionales. Volví a darme cuenta de eso el otro día, visitando su casa, una antigua herboristería reconvertida en hogar en el centro de Gracia. Aún recuerdo la primera vez que entré allí, cuando aún quedaban restos de olores a canela, cayena, oréganos y otras hierbas... Ahora, lo que antes era el antiguo despacho (despacho donde se despachaba, me refiero), es un lugar abierto al público, donde ellos diseñan y montan "instalaciones". En el barrio los conocen como "los escultores". Pero si sigues pasillo adentro, entras en todo un universo mágico que se esconde tras unas cortinas negras que pertenecieron a algún teatro tiempo atrás. Y la casa se llena de rincones especiales: pequeñas lámparas en los sitios más insólitos, fotos, cristales incrustados en la pared... una vidriera descubre un jardín salvaje, que me recuerda a los jardines de Coyoacán, el barrio bohemio del DF, presidido por un enorme aguacate que salió, unos diez años atrás, de un hueso de un aguacate que utilizamos para hacer una ensalada.Y detrás el taller enorme donde trabajan los dos. La primera vez que Fernando me invitó a cenar en su casa, apenas tenía una lata de sardinas, un trozo de pan y un trozo de queso, que compartió con Joselito y conmigo, entre risas y anécdotas. Ahora se dedica a diseñar los escaparates para Custo Barcelona. El del otro día, enormes flores de papel imitando nenúfares, era para las tiendas de Kuwait. Y volvimos a reir con aquello de "cómo nos ha cambiado la vida". Y con la anécdota que algún día comentó, justo cuando se enteró que yo estaba embarazada, y no tuvo otra cosa que decir: "Si ya sabía yo que al final todas putas y maricones... " Aproveché para que me explicara cómo puedo hacer unas lámparas para mi casa "nueva", con papel y parafina, que él diseñaba hace años.
Y entonces doy la vuelta y me encuentro con mi vida. La que estoy viviendo ahora. Me gusta. Y me gusta sentirme "no convencional", a pesar de la vida familiar de la que me estoy ocupando ahora. Pero es que hasta que Calabacita sea un poquito más independiente, es lo que toca. Sin embargo, a diferencia de lo que Estrellita pensaba, sobre que a la larga todas las mujeres buscamos un tipo para "hacer nido", tengo claro que este nido me lo monto yo, aunque no sea lo habitual afrontar la maternidad en solitario. El otro día, hablando con Carlos, nos decíamos el uno al otro que ambos ya habíamos probado eso de vivir en pareja y que no, no funciona... así que ¿por qué no probar otras cosas?. En eso andamos. De diferente manera. Él con una pareja estable donde cada uno vive en su casa y están de PM. Y yo con un pie dentro y otro fuera de una historia muy bonita (sí, lo es.. a pesar de los desencuentros). Pero es que ¿de qué sirve llenar las horas con alguien a quien no tienes nada que decir?. ¿No es mejor compartir intensamente proyectos?
Y entonces doy la vuelta y me encuentro con mi vida. La que estoy viviendo ahora. Me gusta. Y me gusta sentirme "no convencional", a pesar de la vida familiar de la que me estoy ocupando ahora. Pero es que hasta que Calabacita sea un poquito más independiente, es lo que toca. Sin embargo, a diferencia de lo que Estrellita pensaba, sobre que a la larga todas las mujeres buscamos un tipo para "hacer nido", tengo claro que este nido me lo monto yo, aunque no sea lo habitual afrontar la maternidad en solitario. El otro día, hablando con Carlos, nos decíamos el uno al otro que ambos ya habíamos probado eso de vivir en pareja y que no, no funciona... así que ¿por qué no probar otras cosas?. En eso andamos. De diferente manera. Él con una pareja estable donde cada uno vive en su casa y están de PM. Y yo con un pie dentro y otro fuera de una historia muy bonita (sí, lo es.. a pesar de los desencuentros). Pero es que ¿de qué sirve llenar las horas con alguien a quien no tienes nada que decir?. ¿No es mejor compartir intensamente proyectos?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)